Por qué te mareas al levantarte rápido: así puedes evitarlo
27 Febrero, 2026
El mareo es una sensación especialmente desagradable, una inestabilidad o desequilibrio que hace que quienes lo sufran temen, repentinamente, desplomarse o perder el equilibro. A veces ocurre porque todo gira y hay un episodio de vértigo detrás y también puede ir acompañado de visión borrosa o confusiones. Afortunadamente, y si no hay enfermedades de por medio, es que sea una sensación de segundos pero eso no quita que el afectado lo pase realmente mal.
Las causas, en efecto, pueden ser muy variadas: desde el temido vértigo a una simple bajada de tensión o por la deshidratación o en el oído interno. La ansiedad, una bajada de azúcar o un simple movimiento brusco, como levantarse de la cama o efectuar un cambio postural rápido, puede desencadenar un mareo.
En este sentido, cuando este desequilibro llega tras un movimiento postural es frecuente que se deba por una adaptación del organismo más lenta de lo habitual al cambio de presión arterial. Esto tiene que ver, en muchos casos, con la conocida como hipotensión ortostática o postural, que provoca un descenso transitorio de la presión arterial, por ejemplo, al ponerse de pie tras haber estado sentado o acostado.
Como explican los expertos, cuando uno se levanta la gravedad lleva a la sangre a las piernas y el cuerpo reacciona, de forma rápida y automática, ajustando el ritmo cardíaco a esta situación y contrayendo los vasos sanguíneos para mantener la presión estable. «Si este ajuste tarda más de lo esperado aparece el aturdimiento, la visión borrosa o la sensación de debilidad, y en algunos casos, el desvanecimiento o desmayo», explica Susana Torres, coordinadora de Urgencias del Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar.
Cómo reducir los mareos al levantarse
No existe un tratamiento para prevenir los mareos al levantarse como tal pero sí que existen múltiples recomendaciones para tratar de minimizarlos. Así, desde Sanitas recomiendan incorporar varios hábitos para reducir la probabilidad de mareo:
- Levantarse sin prisas: al despertarse, por ejemplo, conviene sentarse primero en la cama y apoyar los pies en el suelo. Esperar unos 30 segundos a ponerse en pie es ideal.
- Beber agua de forma regular: el mareo puede aparecer por falta de líquido en el cuerpo. Una orina muy oscura es señal de poca hidratación. Beber agua durante todo el día es crucial y tomar un vaso nada más despertarse puede ir bien si el mareo es matinal.
- Mover las piernas antes de levantarse: un simple movimiento de tobillos arriba y abajo, durante diez veces por ejemplo, o apretar las pantorrillas contra el suelo ayuda a que la sangre circule mejor.
- Revisar la medicación: a veces los mareos empiezan justo después de iniciar un tratamiento o cambiarlo y si es así hace falta consultar con un especialista.
- Precaución con los riesgos: el calor intenso o el alcohol pueden propiciar mareos al ponerse de pie. Las duchas muy calientes, por ejemplo, no son beneficiosas para los mareos.
Cómo actuar ante episodios repetidos
«Lo importante es no quedarse solo con el síntoma», remarca Torres, consciente de que si un episodio aislado no tiene más explicación que esta. Ella misma avisa que, sin embargo, si los mareos se repiten es interesante consultar con un especialista para valorar los motivos reales y descartar causas más graves que podrían tener orígenes cardiovasculares, metabólicos o neurológicos, avisa la doctora.
Así, es recomendable prestar atención a la frecuencia con la que se repiten estos episodios, si duran mucho o si van acompañados de otros síntomas. Igualmente los médicos recomiendan tener en cuenta si pueden llegar favorecidos por la falta de hidratación, el consumo de alcohol, el calor, un ayuno prolongado o un excesivo reposo. Torres concluye recordando que es importante escuchar a tu cuerpo, controlar la buena hidratación, no saltar comidas y priorizar el descanso reparador.
